La aventura del Bailarín

“Érase una vez un joven aprendiz de baile que quería aprender todos los bailes del mundo, para eso se levantaba todas las mañanas e iba a la Universidad de la Danza para aprender con su maestro cada día un baile: el tango, el lago de los cisnes, las sevillanas…

Pero un día Román, el joven aprendiz, llegó corriendo a su maestro con una terrible noticia: ¡todos los bailes estaban desapareciendo en el mundo entero! El Maestro no le creía hasta que abrió su libro de baile y ¡andá! ¡sus bailes también habían desaparecido! ¡Sin ellos nadie sería capaz de bailar nunca más!

Sin embargo en el libro de bailes habían dejado una pista, una nota escrita en un extraño lenguaje firmada por el Capitán Barba Negra, el más ladrón de todos los piratas.

El Capitán Barba Negra, el más ladrón de todos los piratas, tenía una pata de palo y un parche pero nunca había aprendido a bailar así que había decidido que si no podía bailar él, no lo haría nadie, y por eso navegaba por los siete mares haciendo más y más grande su botín a base de robar bailes de aquí y de allá. Hasta que los tuvo todos y se fue a una lejana Isla para descansar y guardar los bailes a buen recaudo para que nadie los encontrara jamás.

Y así Román fue en su búsqueda por todo el mundo hasta que llegó a la lejana Isla en la que encontró a un… ¡selenita! (un habitante de la luna) El selenita y Román estuvieron hablando largo rato e intercambiándose regalos (una costumbre muy habitual en la luna); hasta que, por fin, Román pudo pedirle ayuda para encontrar al Capitán Barba Negra y recuperar todos los bailes robados.

Entre los dos, tramaron un plan secreto… que como es secreto no os lo podemos contar. Pero sí que sabemos lo que ocurrió después, cuando el Capitán salió de su escondrijo Román y el selenita, con ayuda de todos los niños y niñas, saltaron sobre él y por fin… ¡le atraparon!

El Capitán Barba Negra no había pensado que si nadie podía bailar  ¡él tampoco podría bailar con nadie! Así que aceptó devolver todos los bailes y Román le presentó a su Maestro para que le enseñara a bailar.

Y juntos bailaron y bailaron y bailaron…

Y colorín colorado… Este Cuento Irrepetible se ha acabado.”

3 de Enero de 2014

Teatro Bellas Artes – Impromagia

volver