La Escuela de Impro ante en el confinamiento

Edu Moraleda

Edu Moraleda

Coordinador Escuela Impro Impar

Años enseñando que la base de la impro para nosotros es “aceptar, adaptarse y avanzar” y de repente hay que cumplir con esta regla pero para nuestra metodología de escuela.

¿Hola? ¿Se me oye?… ahora te veo. 

Aceptar la situación fue complicado

Recuerdo que dimos las clases del 9 de Marzo, cuando se anunció que los colegios cerraban.

La compañía nos habíamos juntado dos semanas antes para decidir qué haríamos en caso de llegar el virus. Fue una reunión llena de escepticismo y chascarrillos sobre lo que estaba pasando en China y empezaba a ser un problema en Italia. Pero lo teníamos claro, lo que marquen las autoridades y después iremos “improvisando” sobre la marcha.  

Ese lunes con las noticias de los colegios cerrados, una alumna de los miércoles que estaba por allí para el Impartido me preguntó 

– ¿El miércoles hay clase?- 

– Sí, claro- dije yo.
No hubo clase ese miércoles, tampoco el siguiente… llegaba el momento de adaptarnos.

Adaptarse es fácil si sabes como

Al principio nosotros pensamos en parar el mes que podía durar esta situación, después apareció la idea de las clases online. En grupos de whatsapp con otros compañeros profes de teatro e impro empezamos a mencionar Zoom. Muchos alumnos preferían no tener clases online. Otros eran víctimas del virus y otros no sabían si funcionaria. Apostamos por Zoom tras informarnos, pues en ese momento había mucha leyenda negra sobre virus, problemas de seguridad etc.. por suerte hay mucho alumno informático en la escuela que supo asesorarnos.
Ya teníamos el canal, aprender a usarlo era la siguiente tarea. Un “Skype” algo más complejo, con cuenta premium si queríamos usarlo más de 40 minutos y la opción de meter a alumnos por parejas en “salas” individuales. Cambiar fondos, nombres, chat, pizarras digitales y de repente la petición de alumnos extranjeros y de fuera de Madrid de querer participar en nuestras clases. Así nuestras clases se convirtieron en Online e internacionales. 

Avanzar en grupo es una gran experiencia

En varios grupos de whatsapp improvisadores de varias nacionalidades compartimos  ejercicios, experiencias y un primer miedo, obligar a la gente a ponerse de pie para poder hacer “otro” tipo de juegos. Todo funciona, los ejercicios más sencillos fluyen, ejercicios nuevos lo petan, y un problema… El teatro no es televisión. 

Algunos de nosotros, con experiencia y algo de formación frente a la cámara, empezamos a complementar las clases de improvisación teatral con conocimientos sobre planos, interpretación para la cámara y mucho juego con la imaginación. Surgen soluciones para los problemas, formatos teatrales con cámaras, formatos teatrales con actores separados y unidos por una pantalla. Todo es experimentación, todo es juego y cómo nos planteamos en aquella reunión antes de que el virus llegara lo único que había que hacer es seguir “improvisando”

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